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R_666  Mag  #2 / Reflections

R_666 MAG #2 / AST > CAL > MEX / 2012 - 2017

This has been my second trip to Cali after five years and I've been thinking about some things...

R_666 MAG #2 / AST > CAL > MEX / 2012 - 2017

Esta es la segunda vez que he estado en California y eso me ha dado que pensar...

*Too long and hard to translate. After all, none of you would read this!

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Esta es la segunda vez que he estado en California.

La primera vez tuvo lugar hace cinco años, en 2012, junto a mi buena amiga La Ceci. En aquella ocasión alquilamos una auto caravana con la que estuvimos recorriendo la '101', desde San Diego hasta Santa Barbara. Y, tanto la visión del lugar como la forma de vivir en él, fue muy distinta a la de esta última vez.

Por aquel entonces yo tenía un blog (Ignora Mis Caries) y nos trajimos toneladas de fotos de surf. El surf era casi la única prioridad y, aunque California se empeñaba en decirme que tiene mucho más que ofrecer, todo giraba en torno a las olas.

En esta segunda ocasión nos quedamos en casa de varios amigos americanos, lo que condicionó un poco el ritmo de nuestros horarios, los spots y baños y, sobre todo, nos mostró una nueva forma de ver las cosas. Un punto de vista que no es mejor ni peor (aunque en muchos casos creo que es erróneo) pero cuya perspectiva sirve para traerme de vuelta una visión diferente y, por lo tanto, una experiencia más ante la cual tengo dos opciones: cerrarme en banda o tratar de emplearla como herramienta para seguir creciendo.

012 fue un viaje de surf. Aunque hicimos muchas más cosas el fin último era el surf: fotos para el blog y un reportaje en Surfer Rule (Nº 143).

En 012 nos equivocábamos constantemente de carretera, chocamos contra árboles, comíamos como el culo, nos llenábamos las manos de mierda al vaciar la caravana, madrugábamos, leíamos 'Un paseo por el lado salvaje', parábamos en cada tienda de saldo a ver ropa de segunda mano o de los veteranos de guerra... Éramos más inconscientes, menos cobardes, más simples. Nos contentábamos con poco y todo lo que se abría ante nuestros ojos era nuevo. 

Nos creíamos la hostia y, a veces, la felicidad nos volvía gilipollas. Aunque el fantasma de 'qué coño estoy haciendo con mi vida' ya comenzaba a revolotear sobre nuestras cabezas. 

...Tal vez, a la vuelta, vaya siendo hora de sentar la cabeza y encauzar la vida como Dios manda y de una vez por todas.

017, como surf trip, fue la culminación a un puto verano trabajando de sol a sol en un 'Food Truck' (Los Tacos del Rey) sirviendo tacos y burritos.

Cuando aterricé en LA sólo quería olas y más olas. Descansar y olvidarme de todo, salvo del surf. Pero la realidad fue bien distinta ya que los primeros días el mar estuvo totalmente plato y roto de viento. Entonces me puse de una mala hostia que flipas y descubrí que no había cambiado nada desde '012. ¿Seguía siendo el mismo gilipollas? ¿Esos cinco años habían transcurrido en balde?

Nos bajamos a Tijuana, paseamos, conocimos, charlamos, comimos como el culo, madrugamos, observamos, leí ('La Nausea', de Sartre), escuchamos, recapacitamos, imaginamos... Y, al final, comprendí.

Para un árbol no hay nada relativo porque permanece siempre quieto. Si está plantado en mi jardín, LA siempre va a resultar una ciudad lejana y el K-2 una montaña inaccesible. Sin embargo, cuando yo estaba paseando por LA lo que se antojaba lejano era, curiosamente, mi jardín.

A diferencia del árbol, para ti y para mí las distancias y el modo en que se hacen pequeñas o grandes sí es relativo. 

Efectivamente el K-2 es una montaña dura que te cagas. Dicen que es la más bella del mundo, por eso muchos fueron hasta allí para verla de cerca y morir en el intento.

Por ahora yo no me lo planteo pero, en un momento dado, sé que tengo unos pies que no están enterrados bajo tierra.

...En cierto modo soy un árbol: tengo un tronco inamovible que son mis ideas y mis principios (me guiaron en 012, en 017 y espero que lo hagan dentro de otros cinco años), pero todas esas otras cosas que me han sucedido desde entonces y se han ido depositando sobre mí como copos de nieve son las ramas, es decir, las lecciones que le hacen cambiar a uno como persona.

Las ramas se mueven, se tuercen y se doblan y son movidas por el viento o la lluvia. Unas veces se secan y otras se llenan de frutos... Por eso me he dado cuenta que en '012, tal vez fuese más simple, pero también era más valiente (aunque me inquietaban las mismas cosas).

Eso no puede ser. No me da la gana. Yo quiero tener dos cojones como puños y echar a caminar siempre que pueda, sin dudar. Sin miedo a perderme o al tiempo que ha transcurrido desde que me dijeran por primera vez eso de que ya va siendo hora de sentar la cabeza y encauzar mi vida como el resto de la gente.

Yo quiero volver a perderme y que me la sude. Quiero volver a trazar distancias vertiginosas con respecto al árbol que tengo ahora mismo frente a mi. Y además, quiero aprender a conformarme con olas peores, saber sentarme en el agua mirando a costa para reparar, precisamente, en toda la belleza de una costa diferente a la que tengo en casa.

El día que lo consiga seré un árbol alto que te cagas.

Por ahora lo he intentado con esta segunda revista R_666, donde hay más rincones, gentes, luces y sombras... Que olas. Y no porque quiera hacerme una cura de surf a base de limitarme sino, sencillamente, porque así ha sucedido y así decido compartirlo con todos los que entréis aquí ahora que aún tengo la memoria fresca.

Tampoco he intentao innovar a través del diseño: que el protagonismo resida en las fotos y su correlación página a página. Sin más.

...A cuento de sentar la cabeza y vivir una vida como Dios manda, con un confortable hogar, TV de plasma, un curro de 9 a 5 y un mes de vacaciones, me gustaría terminar con este fragmento de 'La Nausea', el libro que me ha acompañado en mi viaje a Cali de 017:

"... Han envejecido de otra manera. Viven en medio de relojitos, medallas, retratos, caracoles, pisapapeles, biombos.... Tienen armarios llenos de botellas, telas, trajes viejos, periódicos; lo han guardado todo. El pasado es un lujo de propietario.

¿Dónde había de conservar yo el mío? Nadie se mete el pasado en el bolsillo; hay que tener una casa para acomodarlo. Mi cuerpo es lo único que poseo; un hombre solo, con su cuerpo, no puede detener los recuerdos; le pasan a través.

No debería quejarme: sólo quise ser libre."