R_666  STUFF

R_666 x SALTWATER / Salt But Sweet 

ROAD 666 / SALTWATER / SALT BUT SWEET

Yewwwwwwwwwwwww. We've just started an online webseries in collaboration with our friends of Salt Water which is going to talk about our trips, sessions and deep thougths!

The thing is named 'Salt But Sweet' 'cause the ocean is salt but still sweet in our hearts so.... 

The first chapter talks about the meaning of surfing to me: isolation. Hope you like!

Stay tuned! More soon!_

ROAD666 / SALTWATER / SALT BUT SWEET

Yeahhhh. Acabamos de darle forma a una nueva colaboración con nuestros colegas de Salt Water que va a tratar sobre nuestros viajes, sesiones por casa, idas de olla y demás historias seiseiseiseras.

La movida, que va a tener formato de webserie online, se llama 'Salt But Sweet' porque, aunque el mar sea salado, para nosotros es algo dulce. Pues eso...

El primer capítulo va sobre el aislamiento, porque eso es lo que significa el surf para mí. Pues eso...

¡Espero que os mole!

Estad atentos si es que queréis ver más tinglado de éste_

>> SALT BUT SWEET <<

 

 

R_666 x SALT WATER / SALT BUT SWEET
Chapter 02: 'Reborn in the Atlantic'


TEXTO 1

Azores es una grieta en el mar, un lugar abandonado y salvaje fruto de la lucha a muerte entre tres placas continentales con la sangre hirviendo.

Lo que en su día fue un desierto yermo y oscuro es hoy una tierra rica, frondosa, brutal... Hileras de volcanes coronan como dioses soñolientos bastas extensiones prados, colinas y bosques. Lagos verdes y azules bañan las cicatrices más profundas de una infancia violenta. Y la lava, dispuesta caprichosamente bajo el océano por el azar y los siglos, da forma a unas olas por las que merece la pena adentrarse en la nada.

Nada es evidente en Azores. Todo permanece escondido, callado, quieto. Nada de lo que veo tiene algo que ver con las viejas ciudades europeas. Aquí el silencio es una opción que se disfruta y la oscuridad no provoca temor. Por eso Azores permanece oculta en el mapa y aguarda, perdida en el mar y en el tiempo, la visita de alguien cansado de tanta mentira.

 

Yo he despertado. Azores se ha encargado de ello.

Antes de ir a Azores todo era pequeño y yo era grande. Todo estaba hecho a mi medida: la olas, el clima, la tierra... Yo mandaba; el universo obedecía.

La lluvia era un castigo por mi mal comportamiento. La marea... Un toro desbocado que intentaba puñarme. Y el viento no parecía despeinar otra cabeza que la mía.

Pero yo soy sólo un hombre; un insecto. Azores me lo ha dicho.

Lo que sobre una pantalla tiene el tamaño de una uva, está en verdad a dos días de camino de mi casa. Las olas por las que pierdo la cabeza y el alma existían antes que yo y lo seguirán haciendo después de que me haya muerto. Ninguna me echará en falta y así permanecerán, jugando a coger hasta el final de los días cuando el pasado ya no importe  y no exista el futuro.

Todo cuanto me rodea es fruto del azar más frágil y bello: la niebla que se arrastra por esa colina como queso fundido; la luz del sol derramándose después de la lluvia... Incluso el agua termal de las calderas que permanece a 39º: tres grados más y me quemaría. Tres grados menos y ya no resultaría tan reconfortante. ¿Acaso no es la vida el mayor homenaje al azar?

¡"Disfrútalo"!, me susurra Azores, "pero no te equivoques, no está hecho así para ti".

 

Yo estoy aquí por las olas y ellas lo están por la lava. La lava nació de la tierra y no hay tierra sin agua. El agua coloreó la lava de verde y repartió flores y boques sobre lo que podría haber sido un trozo de roca muerta. El aire es puro aquí porque esta tierra permanece alejada del hombre y una exhalación de azufre me recuerda que el planeta late mientras sigo buscando las palabras exactas que expresen lo que siento.

 

...Y buceando en mi pecho, en mitad del Atlántico, llegué a encontrarlo y sentí vergüenza.

Lo siento.  Pido perdón por ser un hombre, un insecto, y haberme creido más importante que una roca o un árbol. Perdón por haber arrancado hojas, pidoteado hormigas o meado en un río: no estáis aquí por mí sino conmigo. Por fin he comprendido...

Pido perdón a quien deba o a quien quiera escuchar.  ¡Al fin he despertado! Ceedme.

Azores me ha despertado con su dulce melodía de azar. Miradla desde el aire tan quieta, tan sola, tan sabia... Tan diferente a Berlín y a la vez igual: hija de la sangre. ¡Cuánta lucha ha presenciado tu suelo!

La miro por última vez mientras la frente se me quiebra al contemplar su costa ruda. Ya no soy el mismo de hace una semana. ¿Y si nunca hubiera venido? ¿Y si dejase de llover para siempre? ¿Y si hubiesen ardido en un incendio todas las partituras de Beethoven?

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

TEXTO 2

 

Hace casi nueve millones de años la piel de la tierra se quebró en mitad del Atlántico y de esa herida brotaron la sangre y el fuego que dieron lugar a las islas Azores.

Lejos de todo, dando la espalda al tiempo, las Azores han visto cómo la lluvia y la sal coloreaban de verde su lava negra. Y así permanecen, calladas, a la deriva, aisladas de un mundo sin amor y conservando para sí la sublime pureza de una era extinta.

 

Azores es uno de esos detinos atípicos que la mayoría no solemos tener en cuenta porque no se trata un paraíso surfero a pesar de ser un paraíso en sí mismo.

Además de olas, estas islas ofrecen unos paisajes espectaculares en los que abundan volcanes, lagos, aguas termales, praderas interminables... Sumado a una densa vegetación de lo más variada en función de la zona en que nos hallemos. De hecho, la biosfera de Azores es excepcionalmente rica al albergar musgos, líquenes y arbustos propios de latitudes nórdicas junto con bosques, plantas de hoja grande y flores tropicales en las zonas más bajas. Esto hace que el paisaje de la isla sea puro impresionismo, una especie de colás multicolor y variopinto que se queda corto ante cualquier descripción o encuadre.

Hay cosas que es mejor observar por uno mismo, en vivo. Sin más.

 

El motivo de nuestra visita a Azores era romper con todo y disfrutar de un sosiego que nos mantuviese apartados del mundo, aunque sólo fuese durante unos días. Y, ¿qué mejor para ello que un lugar perdido en mitad del Atlántico?

El pasado mes de Enero poníamos rumbo a Berlín como primer destino de Backreal.eu, un proyecto personal basado en el viajer a través de varios destinos sin relación aparente. A partir de entonces, hemos encontrado diferentes excusas para explorar a fondo ciudades como Berlín, Lisboa o Cádiz. Su arte y arquitectura, la música, el diseño... Y así, el ritmo frenético de esos lugares nos ha ido absorviendo poco a poco hasta que por fin hemos dicho "¡basta! Es hora de sentarse, respirar y huir".

 

San Miguel es una isla tranquila y acogedora en la que todo está a mano. Las distancias son pequeñas y apenas se tardan 20 minutos de una costa a otra. Es más, hay cumbres desde las que se divisan ambas caras de la isla.

Cada rincón de San Miguel merece ser explorado: colinas, miradores, volcanes, bosques, lagos... Su belleza es infinita y brutal. 

Respira hondo y notarás cómo el aire de San Miguel te lava por dentro. Olvídate del móvil, frena. Sé de sobra que, como yo, tú también estás  atrapado en la dinámica del 'click' y del 'ya'. No obstante, si has llegado hasta aquí, tómate un tiempo para observar con calma la grandiosidad de todo cuanto te rodea. Repara en tu insginificacia y hazte grande. Guarda silencio y observa. Deja Instagram por un momento. Nútrete de recuerdos y rememóralos más tarde. Llévate la isla contigo: es un pedacito de vida verde y el tiempo la ha hecho mejor.

 

En cuanto a olas, San Miguel no es world class pero sí tiene unas cuantas opciones bastante divertidas.

La parte sur de la isla alberga un puñado de beach breaks con un montón de picos similares a los que tenemos por casa, en el Cantábrico. Estas playas están expuestas a los swells de sur, más propios de verano, y generalmente permanecen resguardadas de los vientos de componente norte.

El norte, en cambio, esconde unos cuantos points con fondo de roca y acceso difícil. De hecho, la paciencia y unas buenas botas no están de más. Incluso, si ha llovido, un palo en que apoyarte no viene nada mal a la hora de llegar a ciertos spots donde los mapas y las guías surferas no sirven de mucho. Generalmente los points necesitan cierto golpe de mar de componente norte. Y obviamente los "sures" son los mejores vientos.

Si se reúnen las condiciones y te animas a explorar, no lleves ropa que te dé rabia ensuciar. Evita estrenar playeros y ten a mano un round pin por si la cosa se pone dura de repente. Ah, y no desistas si te pierdes. Deshaz el camino y vuelve a intentarlo porque eso forma parte del encanto de surfear Azores.

El resto de olas del norte están en Santa Barbara, la zona más mediática dado que acoge un QS desde hace varios años. Realmente las olas son constantes, rompen con buena forma y son ideales tanto para carvear como para volar.

Y después del baño... Un té de la tierra, un baño termal y a sobar como un bebé.

 

Siempre escuché que un buen viaje viene marcado por la buena compañía y el encanto de los rincones que se visitan. Esto es algo que parece obvio aunque siempre estaba supeditado a la calidad de las olas, la cantidad de tubos o el número de fotos que nos traíamos para publicar.

Ahora ha pasado el tiempo y el peso de la mochila va curvándome la espalda. He aprendido a observar las rocas a base de pegar contra ellas. Las rocas son pacientes y aguardan. A veces se suavizan si el agua es mansa con ellas. Otras, en cambio, afilan sus dientes para hacer frente a tempestades y embestidas. Las rocas no gritan ni lloran, simplemente ocupan su lugar sin rechistar para integrarse en un paisaje sin robarle protagonismo.

Yo no soy una roca, soy humano. Por eso tengo prisa y miedo y me pongo nervioso y siento incertidumbre y cometo errores y sueño con lo que puedo llegar a hacer algún día.

Lo malo de no ser una roca es que el tiempo me castiga y se precipita sobre mí más rápidamente. Lo bueno... Que aunque mi carne sea frágil y blanda tengo ojos para observar y piernas para levantarme, andar y seguir aprendiendo a base de sufrir y amar.

THANX TO

BEN [SALT WATER]

SERGIO SUÁREZ RIAÑO / PHOTO [@NORTHMORLA]

JOSÉ ALBERTO PRIETO / PHOTO [@NORTHMORLA]

MOLLY YURICK / TRANSLATION

WAT SAY SURFBOARDS

GLOBE EUROPE

NCHE

DEFLOW SURF

S Y L P H  FUCKING BRAND

IMG_1209byn666